En contraposición, el encuentro disputado en el estadio Más Monumental, sin público debido a una sanción impuesta por la Conmebol al conjunto argentino, careció de precisión por parte de ambos equipos. A los 4 minutos, River Plate tuvo una ocasión para adelantarse en el marcador desde el punto penal.
Sebastián Driussi fue el encargado de ejecutar el penalti, pero su disparo fue detenido por el arquero José David Contreras, quien adivinó la dirección del balón y se lanzó a su costado derecho.
Esa fue quizás la oportunidad más clara de gol en los primeros 45 minutos, ya que a partir de allí el partido se caracterizó por intentos erráticos del equipo local para llegar al arco rival. Y cuando las jugadas eran bien ejecutadas, concluían en las manos de Contreras, quien se destacó como la figura del primer tiempo con al menos cuatro intervenciones cruciales que evitaron el gol argentino.
El primer tiempo culminó con el marcador en cero y con la frustración de los comentaristas deportivos que cubrían el encuentro. El equipo de Barcelona SC no logró acercarse al arco defendido por Franco Armani en toda la primera mitad, ni pudo mantener el control del balón: fue un desconcierto total.
A los 68 minutos, Barcelona SC volvió a generar algo de peligro. Joaquín Valiente entregó un pase demasiado corto dentro del área, lo que impidió que Octavio Rivero pudiera conectar con el balón.
Valiente, quien tuvo una actuación discreta, fue sustituido poco después, al igual que Jhonny Quiñónez. En su lugar ingresaron Jandry Gómez y Jesús Trindade, respectivamente.
El desarrollo del partido no cambió mucho, y en lugar del aliento de los hinchas, predominaban los gritos de Segundo Alejandro Castillo y Marcelo «Muñeco» Gallardo, entrenador de River Plate.
Finalmente, el partido terminó empatado 0-0 en esta quinta vez que ambos equipos se enfrentaron en la Copa Libertadores, siendo este el segundo encuentro de la fase de grupos del torneo continental.